La estrella de Carlos Muñoz brillará por siempre, adiós a 'El Rey' de la caja mágica
El reconocido actor de televisión, teatro y cine Carlos Muñoz falleció por complicaciones médicas este lunes tras pasar varios días en cuidados intensivos luego de que lo operaran de una hernia en la clínica Reina Sofía en Bogotá.Carlos Muñoz Sánchez nació en Puente Nacional, Santander, en 1934. Comenzó su carrera en medios haciendo radio y teatro, lo que al poco tiempo unió con su otra pasión la televisión, en la que trabajó durante 60 años. Su primera aparición en televisión la hizo en 1954, consagrándose como uno de los pioneros en Colombia, luego de darse a conocer a través de la Radio Nacional y demostrar su talento para las artes escénicas, al lado de su padre José Antonio Muñoz, ganándose el cariño de los colombianos.Muñoz cuenta con una gran trayectoria en los medios en los que desenvolvía, y es recordado por sus actuaciones en producciones del canal Caracol como ‘Pero sigo siendo El Rey’ (1984), ‘San Tropel’ (1987), ‘Caballo viejo’ (1988), ‘¿Dónde carajos está Umaña?’ (2002); varias de estas por las que obtuvo premios a mejor actor de telenovela en los Premios India Catalina y TvyNovelas.Carlos Muñoz había ofrecido una entrevista en agosto de 2015 al programa ‘Claro Oscuro’ del diario El Espectador, en la que aseguraba que desde hace tres años no lo contratan, a pesar de ser uno de los primeros actores en aparecer en la pantalla chica, y contar con gran experiencia.“Este trabajo es muy irregular, esto no es de una permanencia (…) ¿Por qué si puedo ser tan interesante para hacer entrevistas, contar mi vida y hablar de mi experiencia de 70 años, experiencia profesional, por qué para trabajar ahí sí no soy importante? No lo entiendo”, manifestó.La muerte de Carlos Muñoz generó reacciones en todos los sectores del país: "Se nos fue un grande de la TV: el queridísimo Carlos Muñoz, gran actor y valioso ser humano. Lo extrañaremos y acompañamos a su familia" escribió Juan Manuel Santos, presidente de la república en su cuenta de Twitter. Además personalidades de la televisión como Judy Henríquez o Dago García también expresaron su tristeza a través de Blu Radio.Ver más reacciones:Lo que más admiré de Carlos Muñoz fue su profesionalismo: Pepe SánchezNo solo fue un gran actor, era un amigo inigualable: Judy HenríquezPartió en total paz, como fue su vida: ‘Luz H’, esposa de Carlos MuñozCarlos Muñoz jamás perdió una actitud solidaria y profesional: Dago García
Avance: ¿Qué tan importante ha sido la televisión en tu vida?
Avance: Dejémonos de vainas, la televisión le puso color a nuestra vida
A partir de este domingo 21 de septiembre, el país podrá disfrutar de un documental lleno de alegría, nostalgia y buenos recuerdos de lo que ha sido la televisión colombiana desde su llegada en 1954."Nos demoramos un año haciéndolo, es una pieza que habla de las cosas más importantes de la televisión colombiana", aseguró Alessando Angulo, productor general del documental.Anécdotas, una impecable edición y carcajadas caracterizan al producto que se entregará durante tres domingos en la noche."Qué bueno que Caracol TV haya querido dejar un documento tan importante para el país como el resumen de estos sesenta años de la televisión en Colombia, ha hecho un trabajo maravilloso”, dijo conmovido Carlos Muñoz, uno de los actores más importantes que ha tenido nuestro medio.El documental 'Colombia en el espejo, 60 años de televisión’ es una producción de Laberinto para el Canal Caracol que recoge la historia de nuestra pantalla chica: cómo han sido los cambios y cómo se vive hoy en día, todo contado por sus protagonistas, quienes han vivido todo el proceso, frente y detrás de cámaras."A mí me emociona muchísimo sentir el aprecio de la gente, ver que recuerdan personajes que yo he interpretado", confesó Consuelo Luzardo después del adelanto que observó junto a otros actores. Personajes inolvidables, programas olvidados, artistas magníficos y mucho más en esta mirada al país desde la televisión. ¡No te lo pierdas!Consulta todo el contenido del especial de los sesenta años de la TV. REDACCIÓN CARACOLTV.COM
Detrás de personajes inolvidables y programas como Un tal Bernabé Bernal, El Diario de Ana Frank, Café Concierto, Sábados Felices, La Mala Hierba, Pequeños Gigantes, Reportajes Caracol, Pero Sigo Siendo el Rey y otros grandes éxitos que se disfrutan en las pantallas actualmente está una empresa que creció para ofrecer mejores contenidos, una historia de aprendizaje y esfuerzo. Las primeras oficinas de la empresa funcionaron en la calle 21 N° 7-14 en el centro de Bogotá, bajo el liderazgo de Fernando Londoño. Caracol tenía a su cargo producir una parrilla pequeña que no sobrepasaba las dos horas diarias de programación.Durante esta etapa se emitieron programas como Santa Rosa de Lima, una novela importada, Club del tío Alejandro, Contrapunto y Feliz Cumpleaños Ramo."La fuerza que logró Caracol, y su entrada con bríos al medio de la televisión después del éxito en la radio, fue fruto del entusiasmo y respaldo que le dio don Fernando Londoño. Se trabajaba con mucho cariño, no había horario, sino interés y esfuerzo por sacar adelante a la programadora”, asegura Alfonso Lizarazo.En los años setenta, se vivió un antes y después con el comienzo de la producción de dramatizados. En esta etapa, el Teatro Popular Caracol fue el espacio líder de la presentación de obras de grandes escritores de la literatura universal y nacional. Por allí pasó casi la totalidad de actores y actrices de la época, nombres como Julio Cesar Luna, Teresa Gutiérrez, Raquel Ercole, Carlos Muñoz, Dora, Cadavid, María Eugenia Dávila, entre otros.Luego vendría un proceso de intenso crecimiento y desarrollo en la parte creativa, con la aparición de telenovelas que paralizaron al país. Una de las artífices de este cambio fue la libretista Martha Bossio, que se encargó de adaptar la novela La Mala Hierba de Juan Gossaín. “Yo que pensaba que con La Mala Hierba había tenido éxito, nunca imaginé lo que sería Pero Sigo Siendo el Rey, Hubo días de casi 80 puntos de rating, que era un absurdo, todo el mundo hablaba del rey. Yo escribía de día y de noche, mi vida era escribir”, cuenta Martha Bossio.Al éxito de Pero Sigo Siendo el Rey se unieron producciones como Gallito Ramírez, San Tropel, Caballo Viejo, Calamar y muchas otras.“El hecho de que esas producciones de Caracol Televisión hayan impactado tan hondamente en la conciencia del público, lo demuestra que después de 45 años, la gente sigue hablando, recordando y añorando estas novelas”, afirma Carlos Muñoz, uno de los grandes actores de la televisión colombiana.Caracol no ha parado en su esfuerzo de renovarse constantemente y ofrecer contenidos de entretenimiento e información, con el paso de los años ha dejado producciones que como recuerdos son imborrables en cada generación de colombianos.Aquellos que en los noventa jamás olvidarán Música Maestro, Escalona, Candela, La Mujer del Presidente y Cara a Cara.“Caracol ha hecho un enorme aporte al esparcimiento de los colombianos, en un país pobre y de tragedias donde la gente suele despertarse derrotado, el aporte de Caracol a la tranquilidad y calma del país ha sido grande, tengo muy buenos recuerdos de Caracol”, confiesa Jota Mario Valencia.En 1997 llegó la libertad para fundar canales privados de televisión y fue el comienzo de una nueva industria audiovisual colombiana. Una inversión tecnológica significativa y un complejo industrial en La Floresta permitieron aumentar la calidad de la televisión colombiana y ofrecer productos que siguieron consolidando la audiencia de Caracol.Cubrimientos noticiosos impecables, novelas como Pedro el Escamoso, el reality Desafío, series como Sin Tetas no hay Paraíso, El Cartel, la Saga, Las Muñecas de la Mafia y muchos otros productos que siguen moviendo emociones en los colombianos.Un canal que exporta contenidos de la mejor calidad y fue protagonista al convertir el sueño de la televisión en una realidad.¡Feliz Cumpleaños Caracol Televisión!Ellos son los 50 personajes más influyentes de la televisión colombianaEllas han sido las Divas de la televisión en Colombia
Tras su paso por la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia, decidió cambiar su rumbo y explorar otro tipo de facetas. Por cosas del destino se encontró siendo locutor de la emisora HJCK; sin embargo algo le indicaba que allí no terminaría su camino. Él es Luis Guillermo Sánchez Méndez, conocido popularmente como Pepe Sánchez, además es uno de los precursores de las novelas colombianas, como actor, guionista y director de productos como ‘Yo y tú’, ‘Don Chinche’, ‘Café, con aroma de mujer’, entre otras. Su primer contacto con la televisión fue como espectador en la casa de uno de los grandes amigos de su familia, el actor y director Bernardo Romero Lozano. Ver en la pantalla a sus amigos se convirtió en algo mágico, pero nunca pensó que iba a tener algo que ver con ese mundo. “Había tres o más programas culturales, informativos. (…)Se presentaba un grupo de ballet, de repente se hacían presentaciones de La Orquesta Sinfónica y de tele-teatro, dramatizaciones de la literatura universal, de la literatura colombiana. Era televisión dirigida al área cultural”, afirma Sánchez, quien deja en claro que la televisión de la actualidad tiene demasiadas diferencias con lo que era presentado en aquella época. Después de estar en la HJCK y la Radio Nacional, tuvo su primera aparición en televisión donde era el encargado de presentar boletines de noticias y hacer documentales en la época en que el General Rojas Pinilla compró la cadena, por lo cual se presentaba todo lo que él hacía. “Me tocaba leer estas pequeñas notas o documentales que se hacía sobre la actividad de Rojas Pinilla”, recuerda. Así mismo, como tuvo apariciones acertadas fue víctima las circunstancias poco gratas que hoy en día recuerda con un tono de humor. “Me acuerdo de la inauguración del primer año de La Feria de Exposición Internacional, se hizo un gran evento agropecuario, se exhibían plantas y sobretodo animales de todo el país. Yo iba de locutor, me pusieron mi micrófono (…) y me dieron el orden en el cual iban a desfilar todos los animales y empezó a llenarse de gente y yo quedé totalmente aislado. Solamente vi la seña de Henry Ávila para que empezara a hablar. Empecé describir a los animales y de pronto me tropecé con el ganado porcino, los cerdos de criaderos de la Sabana de Bogotá, yo estaba describiéndolo y la cámara estaba palmeando a todo el Estado Mayor y ¿culpa de quién? De nadie”. Después de cometer semejante error, Pepe tuvo que darle al General todo tipo de explicaciones y excusas. Después de este impase, tuvo que poner a prueba sus habilidades como periodista, “me mandaron a transmitir la visita de María Félix al General Rojas Pinilla. Llegamos al Palacio, nos instalamos con la cámara, pasó María Félix bellísima, yo transmití y se puso a hablar con el General en una mesa, no se sabía que hablaban”. En ese momento Pepe siguió hablando mientras la cámara enfocaba a la bella actriz, repitiendo una y otra vez su biografía y carrera actoral, improvisando por casi una hora, evento en el que salió bien librado a pesar del gran reto. Sánchez fue uno de los afortunados en recibir las enseñanzas del japonés Seki Sano, considerado uno de los cinco maestros más importantes del teatro mundial y posteriormente mentor de los directores de televisión latinoamericana. Pepe asegura que el aporte de Seki Sano a nuestra televisión fue la mística. El actor, quien encarnó al querido ‘Chepito’ en la producción ‘Yo y tú’, recuerda el momento en el que la televisión cambió de rumbo, “toda esa cultura gringa del crimen y la bala empezó a desplazar la producción nacional, hasta el punto en que tuvimos que hacer una huelga en la cual el resultado, después de unos días de conversación, logramos conservar el 40 por ciento de televisión nacional y el 60 por ciento para los ‘enlatados’”, puntualiza Pepe, quien es referente para la mayoría de actores del país. Uno de sus mayores logros en su carrera ocurrió en 1967 estando en Chile. Allí, Pepe Sánchez fue el encargado de realizar una nota sobre la poesía de Pablo Neruda, “Estuvimos una semana con el equipo yendo a su casa en Isla Negra, filmando. Tuvimos dificultades técnicas ya que la casa queda en la cima de unos acantilados, el mar golpea muy fuerte y muy duro (…) hubo gran pérdida del material, pero tuve el placer y el honor, la oportunidad grandiosa de hablar un poco con Neruda”, una experiencia que sin duda, muy pocos fueron los afortunados en lograrla. Pepe ahora, después de cumplidos 60 años de la televisión donde ha cambiado la tecnología, el lenguaje, la gente; ha decidido verla con menos frecuencia: “me parece repetitiva, me parece que no aporta mucho. Veo algunas series extranjeras pero lo de acá le falta originalidad, le falta una intención aparte de vender. (…) Estamos ante un medio muy rico que es el video, con una proyección mercantilista que amenaza a limitarlo un poco, pero vamos a ver hasta dónde va la cosa”, asevera el actor, director y guionista colombiano, quien no deja de mencionar que la televisión pese a sus cambios le ha dejado muchas gratas experiencias, enseñanzas y reconocimientos mundiales. REDACCIÓN CARACOLTV.COM
Entre risas y anécdotas Darío Arizmendi habló de sus inicios en la televisión, de la diferencia de esta caja mágica con la radio y envió un mensaje para hacer una televisión más responsable en nuestro país.¿Cómo recuerda la primera vez que vio televisión?En ese momento yo estaba muy chiquitico y evidentemente eso era como una magia; uno no podía creer lo que estaba viendo. Obviamente la televisión congregaba, en el caso de mi casa no solamente a mis papas y a mis ocho hermanos, sino también a los vecinos. Recuerdo la sala de mi casa por lo menos con 20 o 30 personas que iban a ver la programación en blanco y negro; todos éramos embobados viéndola.¿Recuerda algún programa que veía en esa corta edad? Recuerdo programas como ‘Lassie’, el padre García Herreros, películas como ‘Yo y tú’, ‘Animalandia’ con Pacheco y varios programas que incluso se mantuvieron durante muchísimos años.¿Cuál fue ese primer acercamiento, ya como profesional, al mundo de la televisión?Casualmente cuando era director del periódico El Mundo en el año 1982, siendo presidente Belisario Betancourt, casi al final de su mandato, cuando se crearon los canales regionales. Ya existía Teleantioquia y el periódico El Mundo ganó una licitación para tener un noticiero. Aunque no tenía una relación cotidiana y directa con ese noticiero de alguna manera influía en su contenido y en la preparación de los periodistas que prácticamente eran los mismos del Mundo, al servicio del formato informativo, que era de fines de semana y de días festivos.El segundo acercamiento fue cuando en Teleantioquia, con la autorización del Ministerio de Comunicaciones, hizo prácticamente el primer canal privado de televisión sin pasar la señal por Inravisión. Recuerdo que se realizó en compañía de Caracol televisión, siendo presidente Diego Fernando Londoño.En ese momento nos asociamos y con Televideo hicimos una programación de todo un puente, fueron 72 horas continuas como canal privado. Como olvidar que hacíamos noticieros, teníamos películas, programas de opinión en directo, programas con la gente, reporteros en calle. Ahí fue el primer gran ensayo y la primera vez que yo empecé a pensar que algún día posiblemente me gustaría hacer televisión.¿Para esa época, qué inconvenientes se presentaban? Evidentemente existía el problema de cobertura, pero al mismo tiempo había unas limitaciones económicas, derivadas de la misma pauta publicitaria; no había suficientes piezas, no había suficiente presupuesto, la gente no sabía pautar en televisión, los anunciadores tenían mucha desconfianza de la penetración y de las cifras que se decían sobre la expansión de la televisión en Colombia, todavía estábamos en blanco y negro.Cuando se da el salto al color es cuando ya viene un desarrollo. ¿Quién se hubiera imaginado que hoy por ejemplo sería posible estar viendo en Colombia televisión en alta definición? Nadie.¿En qué momento empieza a pasar más tiempo frente a cámara?Yo ya empecé a pensar que me gustaba pero me daba mucho respeto hacer televisión, como cualquier cosa en la vida uno se lo tiene que tomar enserio, profundamente, con responsabilidad. Cuando llegué a Bogotá para remplazar a Yamid Amad, desde el 15 de Enero de 1991, me acerqué más al tema.Yamid hacía un programa en Caracol Televisión que se llamaba ‘Reportajes Caracol’ y desde que llegué, Mabel García, quien en ese momento era la presidenta del canal, me dijo: “Te invitamos a que piensen en la posibilidad de que tú también dirijas y presentes el programa”.A mí me pareció muy atractiva la oferta, fascinante, porque además el género de entrevista me gustaba mucho desde que era periodista de prensa escrita.Empecé, pero rápidamente le cambie el nombre de común acuerdo con el Canal. Se convirtió en un programa de opinión llamado ‘Cara a cara con Darío Arizmendi’. Estuvo al aire 13 años, en los que hicimos más de 700 programas, posicionado en un horario privilegiado; primero a las 8:00 p.m., después a las 8:30 p.m., lo pasaron a las 9:00 p.m., luego a las 10:00 p.m. (risas). Cuando se vio la competencia de los canales privados, las telenovelas y los realities entendimos que el programa no iba a tener mucha cabida, pues no era competitivo frente a una novela o frente a una película. Todavía la gente me pregunta por qué no volví a hacer ‘Cara a cara’, lo recuerda con mucho cariño. Tuvimos personajes de todo tipo, deportistas como Pelé, presidentes del mundo, actores, actrices, hasta personajes colombianos desconocidos. Era un cara a cara donde procurábamos presentar personaje ejemplarizantes, gente que tuviera cosas que decir aunque no fueran conocidos.Hicimos conocidos a muchos personajes de un alto valor, colombianos del común, también científicos, escritores, poetas, músicos; era un programa tan variado que la gente decía: “hombre con que van a salir esta semana”, pues casi que cada fin de semana era una sorpresa.¿Cuál fue su mejor 'Cara a cara'?Recuerdo muchos, García Márquez nos dio el último reportaje en 1991, por ejemplo. Pero hay un entrevistado que a mí se me quedó grabado para siempre, era un desplazado por la violencia.Cuando apenas empezaba el fenómeno del desplazamiento en Colombia me lo ofreció mi asistente Ana Maria Echeverri, que en ese momento me dijo: “Te tengo un personaje divino, es un campesino, de 1.80 de estatura, tan flaco que se le ven los huesos del hambre, tiene siete hijos, desplazado, le quitaron la finca y tiene una historia tan conmovedora”. Cuando lo conocí supe que valía la pena.Discutí el tema con Mabel García y le dije: “te garantizo que te vas a conmover, que va a llorar la mitad del país. Él no solamente tiene ese drama de la violencia, lo hijos y la esposa, sino que el tipo habla muy bien; con sabiduría campesina, con sensibilidad desde el corazón. “Eso va sensibilizar a mucha gente que cree que eso es una cosa que pasa así no más, no es un fenómeno masivo”.Efectivamente cuando el programa se emitió, fueron dos entregas a falta de una. Mabel me llamó emocionada y me dijo: “Darío tenías toda la razón, el raiting ha sido el más alto hasta este momento de todo tu programa. Pero fuera de eso, ¡qué tipo!”.Ese es el ‘Cara a cara’ que más recuerdo.¿Qué cambios ha visto en la industria?¿Qué colombiano puede decir que nunca ha visto televisión o que no ve televisión al día 20 minutos, una hora, hora y media? Realmente el cubrimiento y la penetración que tiene la televisión cada vez se dan más con la competencia. La cantidad de canales que se pueden captar ahora es impresionante. Antes uno tenía la necesidad de poner unas antenas parabólicas donde vivía para tratar de robar señal de los canales extranjeros, ya eso no es necesario, desde el teléfono tiene la señal en directo.¿Darío Arizmendi qué ve en televisión?Veía por supuesto ‘El Radar’ porque éramos parte integrante con algunos de mis compañeros de radio, pero lamentablemente desapareció; veo noticiero, algunos realities, veo ‘La Voz Colombia’ cuando va en la recta final, veo mucho deporte y en materia de películas, una película un fin de semana fundamentalmente.Hablemos del proyecto de 'Entérate'…Me proponen asumir la dirección y el manejo del programa y yo acepté encantado, ya le había cogido el gusto a la televisión y me parecía un reto muy interesante tratar de seleccionar los contenidos que pudieran ser chéveres y fuera de eso informativamente enriquecedores para esos más de cinco millones de colombianos que viven en el exterior. Además me había dado cuenta que cuando uno está en el exterior el único contacto que existía era la radio y la televisión; el colombiano puede que resida en Miami, los Ángeles, New York, pero sigue con el corazón en Colombia.Cuando voy a Estados Unidos en el aeropuerto hay gente que me para y me comenta programas, me piden que les hable del proyecto de ley sobre la inmigración, me dan temas, etc. Yo simplemente les hago la misma pregunta: ¿y ustedes que ven? A lo que responden: “¡Todo!”.La señoras desde luego viven con el aparato prendido y con el Canal Caracol puesto, se saben la programación se saben los nombres, a uno le preguntan por gente que incluso yo no conozco en el mismo canal; me muero de la risa. Ellos ven todo, sea bueno, malo, regular; lo ven todo!¿Cuál cree usted que debe ser la función de la televisión en Colombia?Una labor de inclusión, de integración, de formación, de nacionalidad, de trasmisión de valores que se han perdido notablemente por tantas cosas que nos aquejan de manera negativa en las últimas décadas.Debe ser una televisión entendía que tenga que exaltar más, defender y hacer hincapié en la importancia de la laboriosidad del trabajo honesto, honrado, íntegro; debe infundir en la importancia en que la gente vaya a la escuela, haga su bachillerato, se prepare y estudie para que realmente pueda progresar, para que esa gente no esté condenada, como decía García Márquez, a 100 años más de soledad, sino que encuentre como se ha dado en otros países en vía de desarrollo una razón de ser y de pertenecer a este país. Yo creo que la televisión colombiana tiene que despertar más a hacer programas positivos, programas ejemplarizantes.Pero hay demasiada violencia y asuntos que hablan muy mal de nosotros como país, yo no digo que eso no se refleje, pero en ocasiones le dedicamos más horas de la cuenta a lo negativo. Si Colombia tiene tatas cosas bonitas, maravillosas, extraordinarias, ¿qué sentido tiene que únicamente explotemos de una manera morbosa la parte mala, la parte negativa?Hagamos una cosa con más equilibrio y demostrémosle a la gente que sí se puede, que se puede trabajar honradamente, que se puede vivir dignamente sin necesidad de acudir al narcotráfico, ni a robar, ni a matar. Hay que enfatizar en que la vida vale, que la vida es el principal valor del ser humano que Dios nos ha regalado; creo que la televisión tiene que profundizar mucho en ese sentido.Se cumplen 60 años de la televisión colombiana…¿Parece que fue ayer, no? 60 años son seis décadas, el promedio de vida en Colombia no pasaba de los 65; ya ha subido por fortuna en la medida en que la gente se alimenta mejor, tiene mejores condiciones de vida que hay unos servicios de salud, que con toda las deficiencias que puedan llegar a tener ya hay una cobertura casi del 90 por ciento a nivel Nacional.Es que Colombia ha cambiado y progresado. La historia de los últimos 60 años en Colombia está en la televisión y en sus archivos. La memoria histórica está hoy más íntegra que en cualquier otro medio de comunicación.¿Cómo ve el futuro de los programas periodísticos para televisión?Muy sólido, porque esos programas cuando están bien hechos los dirigen profesionales, tienen buena documentación, buena investigación, se hacen como toca, se les invierte un presupuesto, en todos los países serios esos programas son exitosos.Todos los géneros en la televisión pueden perdurar, si están bien hechos y eso esta demostrado en el mundo entero.¿Recuerda su personaje en ‘Los rencauchados’?(Risas) Yo me reía mucho, me ‘mamaban gallo’ y en la calle me decían cosas, pero yo lo tomaba siempre bien, me sentía honrado de que me tuvieran en cuenta al lado de muchísimos otros personajes así fueran caricaturizados o ridiculizados. Pero creo que ese tipo de programas son de temporada, entonces yo sé que los rencauchados volverán.¿Para dónde cree que va la televisión en Colombia? Vaya usted a saber. Cualquier cosa que uno en este momento pueda soñar, imaginar o aventurarse a decir es como Julio Verne en su momento. ¡Es imposible!Esto va tan rápido que casi que vamos hacia una televisión personalizada, donde uno escoge sus propios contenidos y hace su propia parrilla de programación de acuerdo con sus gustos, con sus hobbies. El día de mañana todo eso se me va a dar automáticamente en la medida en que yo lo seleccione. Ya todo se manejará en el futuro a través del teléfono celular.REDACCIÓN CARACOLTV.COM
Tras la discusión, él la tranquiliza y le dice que solo la quiere a ella, y que todo va a estar bien entre ellos dos. Se abrazan y él logra el perdón de Melisa.No te pierdas Todo por mi familia en las tardes de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo. Mira los capítulos aquí.
En este capítulo pasaremos por todas las emociones gracias a las presentaciones de los imitadores, pero tres de ellos quedarán en la cuerda floja.No te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.
Sandra Beltrán es una actriz conocida por su versatilidad y su presencia en el teatro y la televisión, pero más allá de su carrera, su vida personal ha estado marcada por una serie de decisiones y emociones que han dejado huella. Una de las más significativas fue su decisión de someterse a una explantación mamaria.La actriz recordó una frase que siempre le resuena: "Ser bella tiene su precio", que hace referencia a los sacrificios que muchas mujeres hacen para cumplir con ciertos estándares de belleza. Sandra explicó que, aunque no rechaza la belleza ni las cirugías estéticas, cree que es esencial ser consciente de los costos personales que pueden acarrear decisiones como los implantes mamarios.Durante la entrevista, Sandra relató cómo empezó el proceso hacia la explantación, justo cuando empezó a experimentar una serie de síntomas. "Perdí concentración, me salieron ronchas, me inflamé, tuve problemas hormonales, caí en depresión. Todo eso me decía que algo no estaba bien", confesó.Estos problemas se combinaron con un diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto, una condición que agrava los desequilibrios hormonales. Fue en ese momento cuando Sandra decidió buscar la orientación de una especialista, quien le brindó la información necesaria sobre el síndrome de Asia, una enfermedad poco conocida asociada a los implantes mamarios.Sandra afirmó que el síndrome de Asia le causó molestias que afectaron significativamente su calidad de vida. Además, subrayó que muchas mujeres que se someten a estas cirugías carecen de información sobre las posibles consecuencias a largo plazo. "No estoy en contra de las cirugías, pero creo que cada mujer tiene derecho a tomar decisiones informadas sobre lo que puede suceder después", explicó.Más allá de los retos físicos, Sandra también habló de los conflictos emocionales que surgen cuando una mujer decide alterar su cuerpo con cirugía estética, especialmente cuando esa alteración se convierte en parte importante de su identidad. Para ella, fue un proceso de desapego y aceptación personal. “El amor propio no tiene que ver con lo que mostramos, sino con lo que sentimos por nosotras mismas”, compartió.Durante la charla, Sandra también se animó a compartir sus gustos más personales en la sección "El Casao Mejor Casado" de Alquería, y recordó con cariño cómo, de pequeña, solía tomar el bocadillo, meterle queso y calentar todo en el microondas hasta que quedara enredado. También habló de otros sabores menos convencionales que le gustan, como la salchicha con mermelada, una combinación que, aunque es controversial, le parece deliciosa.Finalmente, Sandra invitó al público a ver su obra Relatos Obscenos, donde toca temas como el síndrome de Asia y los estigmas sobre el cuerpo femenino. La obra, que explora la vida de las mujeres desde diversas perspectivas, es un homenaje a todas aquellas que han enfrentado desafíos con su cuerpo, emociones y salud.
En el capítulo 56 de la décima temporada de Yo Me Llamo, la cuarta participante en mostrar su talento es la imitadora de Kany García. Con una energía fresca y llena de determinación, se presenta ante el público, pero antes de dar el gran paso al escenario, tiene una clase especial con Ángel Mar, quien le tiene una sorpresa. Durante la sesión, la docente le presenta a Yo Me Llamo Andrés Cepeda, un ex participante de otra edición y quien será su compañero de show en esta ocasión.Mira también: César Escola abandona el escenario tras el show de Yo Me Llamo Kany García: esta es la razónÁngel Mar le pide a la imitadora que interprete la famosa canción 'No te vayas todavía' de Kany García, pero con un giro: durante la interpretación, su tarea será intentar retener a Andrés Cepeda en el escenario. La idea es que ella logre cautivarlo y, a la vez, representar la conexión entre ambos de una manera convincente. Sin embargo, algo no sale como esperaba, y surge un inconveniente durante la clase. Mientras la imitadora trata de mantener su agarre sobre su colega, él intenta liberarse y escapar. Esto provoca una reacción en ella, quien se siente algo molesta por la actitud de él.Mira también: Yo Me Llamo Kany García se quiebra al hablar de su relación: "no quiero perderte"La tensión aumenta cuando ella menciona que no tiene suficiente confianza para tomarlo con fuerza, lo que lleva a una pequeña confrontación. Según su visión, Andrés se muestra "brusco" al intentar liberarse de su agarre, lo cual la incomoda. Este momento se transforma en un desafío para ambos. La profesora, por su parte, intenta suavizar la situación, recordándole a la imitadora que no debe tomar la situación de manera personal, sino como parte del proceso de aprendizaje y crecimiento dentro del programa.Finalmente, a pesar de las tensiones y pequeños desacuerdos, ambos se preparan para salir al escenario. Su presentación tiene como objetivo sorprender a los jueces: Amparo Grisales, César Escola y Rey Ruiz. Mira también: Yo Me Llamo Kany García da a conocer qué detalles perfeccionará de su personajeNo te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí y en ditu.
El sexto participante en subir al escenario de Yo Me Llamo durante el capítulo 56 es el imitador de Jim Morrison, quien llega para sorprender al jurado con su interpretación y una transformación inesperada. No solo elige cantar la emblemática canción 'Ghost Song', sino que también se presenta con un nuevo look, cambiando completamente su imagen al presumir su barba, lo que deja a todos impresionados. Este cambio de apariencia resalta aún más su compromiso con el personaje, logrando que su presencia sea aún más impactante y cautivadora.Mira también: Amparo deja a Rey Ruiz hablando solo y se ofende por su opinión de Yo Me Llamo Jim MorrisonLa reacción de los jueces no se hace esperar. Todos muestran un furor inmediato, admirando tanto su voz como su nueva imagen.Al finalizar la canción, Amparo Grisales se acerca al participante para inspeccionarlo más de cerca. Durante la conversación, Laura Acuña, quien observa desde el backstage, no puede evitar sentir celos al ver cómo el participante ayuda a 'La Diva de Colombia' a subir las escaleras, sosteniéndole la mano durante todo el intercambio.Mira también: Yo Me Llamo Jim Morrison lleva a Amparo al borde de las lágrimas cuando lo veAmparo Grisales comenta sobre el impacto de la actuación, mencionando que el participante parece estar representando la época de Jim Morrison en la que el cantante manejaba las energías de una manera única. A Grisales le encanta este enfoque, destacando la autenticidad con la que el imitador se ha metido en el personaje, lo cual genera una gran expectativa sobre su desempeño en la competencia. Finalmente, el joven agradece la retroalimentación de la actriz, así como también la de César Escola y Rey Ruiz, y abandona el escenario diciendo una icónica frase de su artista favorito. Mira también: Yo Me Llamo Jim Morrison enciende la temperatura: Amparo y Laura compiten por élNo te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí y en ditu.