
Sandra Beltrán revela la verdad detrás de su explantación mamaria: "Caí en depresión"
En Los Enredados, la actriz compartió que, aunque explantarse fue una decisión difícil, resultó ser un paso crucial para recuperar su salud y transformar su vida.

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Sandra Beltrán es una actriz conocida por su versatilidad y su presencia en el teatro y la televisión, pero más allá de su carrera, su vida personal ha estado marcada por una serie de decisiones y emociones que han dejado huella. Una de las más significativas fue su decisión de someterse a una explantación mamaria.
La actriz recordó una frase que siempre le resuena: "Ser bella tiene su precio", que hace referencia a los sacrificios que muchas mujeres hacen para cumplir con ciertos estándares de belleza. Sandra explicó que, aunque no rechaza la belleza ni las cirugías estéticas, cree que es esencial ser consciente de los costos personales que pueden acarrear decisiones como los implantes mamarios.
Durante la entrevista, Sandra relató cómo empezó el proceso hacia la explantación, justo cuando empezó a experimentar una serie de síntomas. "Perdí concentración, me salieron ronchas, me inflamé, tuve problemas hormonales, caí en depresión. Todo eso me decía que algo no estaba bien", confesó.
Estos problemas se combinaron con un diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto, una condición que agrava los desequilibrios hormonales. Fue en ese momento cuando Sandra decidió buscar la orientación de una especialista, quien le brindó la información necesaria sobre el síndrome de Asia, una enfermedad poco conocida asociada a los implantes mamarios.
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Sandra afirmó que el síndrome de Asia le causó molestias que afectaron significativamente su calidad de vida. Además, subrayó que muchas mujeres que se someten a estas cirugías carecen de información sobre las posibles consecuencias a largo plazo. "No estoy en contra de las cirugías, pero creo que cada mujer tiene derecho a tomar decisiones informadas sobre lo que puede suceder después", explicó.
Más allá de los retos físicos, Sandra también habló de los conflictos emocionales que surgen cuando una mujer decide alterar su cuerpo con cirugía estética, especialmente cuando esa alteración se convierte en parte importante de su identidad. Para ella, fue un proceso de desapego y aceptación personal. “El amor propio no tiene que ver con lo que mostramos, sino con lo que sentimos por nosotras mismas”, compartió.
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Durante la charla, Sandra también se animó a compartir sus gustos más personales en la sección "El Casao Mejor Casado" de Alquería, y recordó con cariño cómo, de pequeña, solía tomar el bocadillo, meterle queso y calentar todo en el microondas hasta que quedara enredado. También habló de otros sabores menos convencionales que le gustan, como la salchicha con mermelada, una combinación que, aunque es controversial, le parece deliciosa.
Finalmente, Sandra invitó al público a ver su obra Relatos Obscenos, donde toca temas como el síndrome de Asia y los estigmas sobre el cuerpo femenino. La obra, que explora la vida de las mujeres desde diversas perspectivas, es un homenaje a todas aquellas que han enfrentado desafíos con su cuerpo, emociones y salud.