Leila Victoria Gómez ha encontrado en el deporte y la resiliencia una herramienta poderosa para transformar su vida. Tras perder su hogar en Bogotá por problemas hipotecarios, vio en el megaproyecto de vivienda Hogares Soacha, de Compensar, una oportunidad para comenzar de nuevo."Para mí fue un renacimiento, encontrar algo nuevo, novedoso y muy lindo. Hoy me siento feliz de estar en Soacha", comparte Leila sobre este nuevo capítulo. Aunque los primeros días fueron desafiantes, pronto halló en el deporte un espacio de integración y crecimiento personal.Desde niña, el deporte ha sido su refugio. La ciclovía y el patinaje marcaron sus inicios en la actividad física y, a sus 60 años, sigue inspirando a quienes la rodean. "Para mí, la edad es solo un número. No me define lo que dice mi cédula, y eso hace que la gente se sorprenda y diga: ‘Si ella lo hace, ¿por qué yo no?’", expresa con convicción.Uno de los pasos clave en su adaptación fue unirse al Programa de Desarrollo Social Comunitario de Compensar. Allí, en los entrenamientos del conjunto residencial, conoció a su profesora Paola Cano, quien la impulsó a seguir adelante. Además de mantenerse activa, encontró en la comunidad un espacio donde compartir su pasión por el bienestar.Su liderazgo en el ámbito deportivo ha sido ampliamente reconocido a lo largo de los años. Gracias al programa, ha adquirido herramientas clave, incluido un diplomado en actividad física, que le ha permitido liderar clases y fomentar el bienestar en su comunidad. Uno de sus mayores logros ha sido la creación de los "rumberos", un grupo de adultos mayores que encuentran en la música y el movimiento una forma de mantenerse activos y disfrutar la vida."Leila es una líder deportiva, lleva un largo camino con nosotros y ha replicado todo lo aprendido en su comunidad", destaca Luisa Fernanda Ruiz, del Programa de Desarrollo Social Comunitario de Compensar. Su compromiso no solo transformó su vida, sino que también ha motivado a otros a convertirse en agentes de cambio.Más allá del ejercicio, lo que realmente la llena de orgullo es servir a los demás, compartiendo su amor por la salud física y mental. "Bienestar es lo que siento ahora: tranquilidad, paz y armonía entre cuerpo y mente. Lo encuentro cuando me capacito, ayudo y sirvo a los demás", afirma con humildad.Con la mirada puesta en el futuro, tiene una meta clara: mantenerse independiente y en plenitud con el paso del tiempo. "He visto videos de personas de 80, 90 o incluso 100 años que siguen siendo autónomas, y esa es mi inspiración. Esa es mi meta", concluye con la misma determinación que la ha acompañado siempre.Leila es la prueba de que la edad no es un límite, sino una oportunidad para seguir aprendiendo, creciendo y demostrando que el bienestar es posible en cualquier etapa de la vida.
Emelina, originaria de Guatavita, Cundinamarca, recuerda su infancia marcada por las escasas oportunidades de aprendizaje. "En mi infancia estudiaba, pero no aprendí a estudiar porque la profesora era una señorita que se iba para la calle y no nos hacía mucha clase", comenta.A pesar de estos retos, su vida dio un giro cuando su hermana la animó a unirse al programa "Fundadores de Vida" de la Red de Solidaridad de Compensar y la Fundación Niño Jesús. "Mi hermana vino y me dijo que había una fundación que si nos matriculábamos, nos enseñarían algo", recuerda Emelina. Este fue el inicio de un camino que le permitió hacer nuevas amistades, aprender habilidades y, lo más importante, encontrar el amor.Por su parte, Hernán, quien nació en La Palma, Gámbita, Santander, también enfrentó adversidades desde joven. En su infancia, el trabajo arduo y las enseñanzas sobre la honestidad fueron fundamentales, pero la vida en el campo le limitó el acceso a muchas oportunidades. "Nunca conocí un color. Vine a conocer los colores y el lápiz aquí", asegura con nostalgia.Gracias al programa de la Red de Solidaridad de Compensar, que promueve la inclusión y la integración, en la Fundación Niño Jesús, Hernán encontró la oportunidad de explorar nuevas habilidades, incluyendo el arte. "Lo quieren a uno mucho esas profesoras, el profe es como si fuera el papá de uno", afirma con cariño.A través de este programa, más de 400 personas mayores en situación de vulnerabilidad pueden disfrutar de una vejez más feliz y activa. Hernán y Emelina son dos de esos beneficiarios, y lo que comenzó como un espacio para aprender y compartir, pronto se transformó en una historia de amor.Emelina no podía imaginar que ese hombre, que le ofreció dulces y comenzó a conquistarla con su humor y encanto, sería el compañero con quien compartiría el resto de su vida. "Ella me gusta porque es muy juiciosa. Siempre está ahí para ayudarme. Me ve como un niño pequeño, algo que nadie más hace. Ni mis propios hermanos", señala Hernán, sonriendo con ternura.Hoy, ambos caminan juntos, demostrando que nunca es tarde para el amor. "Que sigamos los dos como estamos ahora, sin problema ni nada", expresa Emelina. Su historia es un testimonio de que el apoyo comunitario, el aprendizaje y, sobre todo, la voluntad de volver a empezar, pueden transformar vidas en cualquier momento.A través del programa “Fundadores de Vida”, Hernán y Emelina demuestran que siempre hay una oportunidad para un nuevo comienzo, independientemente de la edad o las circunstancias de la vida.
Desde su vida en Venezuela, Paola Cantillo guarda con cariño los recuerdos de los momentos compartidos con su familia, especialmente durante las celebraciones de Carnaval y Semana Santa. Esas memorias de unidad y amor familiar la acompañan todos los días, mientras avanza en un camino que la llevó a dejar atrás sus estudios en higiene y seguridad laboral, buscando un futuro mejor para ella y su familia.“Mi mamá lo es todo. Como siempre le digo, ella es la luz que ilumina mi vida. Soy lo que soy gracias a ella. Vine con el objetivo de ayudarla a mejorar su hogar, porque en Venezuela la casita que tenemos es de machimbrado y cuando empieza a llover, se inunda. Mi sueño es poder arreglarla o comprarle una casa nueva”, comenta Paola con nostalgia.Tras cruzar la frontera hacia Colombia por una trocha, Paola se instaló primero en Riohacha. Allí vivió tres meses antes de mudarse a Bogotá, a donde llegó en busca de nuevas oportunidades laborales. A lo largo de estos años trabajó en diferentes oficios: desde mesera hasta en cafeterías y panaderías, desempeñando roles de atención al cliente.Sin embargo, su vida comenzó a cambiar cuando decidió dar un paso hacia el empleo formal, fue entonces cuando descubrió el Programa de Inclusión Laboral de la Agencia de Empleo Compensar. Gracias a esta iniciativa, Paola encontró una nueva oportunidad para acceder a un trabajo con todas las garantías legales.“Fui a la Fundación Juntos se Puede y ellos me enviaron a la agencia de Compensar. Me recibieron, me hicieron una entrevista y luego me agendaron para una capacitación. Realicé dos días de formación: un día virtual y otro presencial. Después me dijeron que tenía que esperar, pero cuando finalmente recibí el mensaje para presentarme a la empresa, todo cambió. Pasé por la capacitación, los exámenes, la firma del contrato y ahí comenzó mi empleo formal”, explica Paola con gratitud.El camino no ha sido fácil, pero Paola ha demostrado una gran capacidad de perseverancia. En momentos de incertidumbre, cuando la desesperación la invadía, nunca dejó de confiar. Hoy, con su empleo formal puede sostener a su familia.“Este es mi primer trabajo formal, con prestaciones y todo. Siempre hice planes, sabía que alguien me iba a recibir aquí, pero también sabía que debía ser independiente. Alquilé una habitación, viví sola, luego se vino mi hermana y, más tarde, alquilamos un apartamento donde ahora vivimos con mi mamá. La traje para estar juntas. Uno tiene que ser perseverante, no desanimarse y siempre confiar en Dios”, señala Paola con una sonrisa.Con esfuerzo, disciplina y fe, Paola sigue adelante. Su historia es un testimonio de que, aunque emigrar implique sacrificios y renuncias, las puertas que se abren pueden ser el inicio de una nueva vida. En sus propias palabras: “Uno tiene que ser perseverante, no desanimarse y confiar en Dios”.Gracias a iniciativas como el programa de Inclusión Laboral de Compensar, a la fecha más de 4.000 migrantes han recibido apoyo con el Programa de Inclusión Laboral de la Agencia de Empleo de Compensar, que beneficia, además, a víctimas del conflicto armado, reincorporados, personas con discapacidad y población LGBTIQ+. Paola, con su dedicación y esfuerzo, sigue siendo un claro ejemplo de que, a pesar de las dificultades, quien persevera, alcanza.
Brayan Andrés Fresneda tiene 20 años y ya cuenta con su casa propia. Para él, este logro es casi un milagro, pues sabe que es un paso que la mayoría de los jóvenes de su edad aún no se atreverían a dar. En su comunidad de Carmen de Carupa, ubicada a 100 kilómetros de Bogotá, la idea de tener una vivienda propia tan joven es vista como algo poco común.Aunque nació en Ubaté, Brayan creció en una finca familiar en Carmen de Carupa, un lugar donde el cultivo de papa, quinua y el trabajo en el campo son el pan de cada día. Su vida cambió drásticamente tras la muerte de su padre, quien, antes de fallecer, le dejó una pensión de supervivencia y la afiliación a Compensar, lo que le permitió acceder a recursos para mejorar su situación.Conoce más: Cindy Nataly Gaitán: una madre luchadora con ganas de volar cada vez más altoCon la orientación de su madre, quien recibió información sobre el subsidio de Construcción en Sitio Propio de Compensar, Brayan comenzó el proceso para acceder al beneficio. A través de Internet, completaron los trámites necesarios y, tras superar dos filtros administrativos, logró obtener el subsidio. Esto le permitió avanzar con la construcción de su futuro hogar en el terreno que él ya poseía.El acompañamiento de Compensar, según Brayan, ha sido clave para el proceso: "Cada 15 días, un equipo de la caja de compensación supervisaba el avance de la obra, asegurándose de que todo estuviera en orden". Aunque la casa aún no está terminada, ya cuenta con dos pisos, y Brayan no ha dejado de soñar. Lee también: El sabor del éxito: Lilia Medina y la historia de su gran legado familiarEl subsidio de Construcción en Sitio Propio de Compensar está diseñado para apoyar a propietarios de terrenos rurales o urbanos que cuentan con los ahorros necesarios para llevar a cabo la obra. En 2024, la caja destinó tres mil millones de pesos a la adjudicación de subsidios, ayudando a jóvenes como Brayan a dar un paso hacia la estabilidad.Además de su casa, Brayan tiene grandes sueños. Su meta es terminar de estudiar su carrera, ingeniería agronómica, convencido de que el campo ofrece grandes oportunidades para quienes deciden apostar por él. "El campo es todo, y es una fuente de ingresos para muchas personas", asegura con firmeza.Finalmente, Brayan se ve viviendo en su hogar, trabajando en lo que le apasiona, ayudando a su familia y recorriendo los rincones de Colombia. "Agradezco profundamente a Compensar, a mi mamá y a mi abuela por su apoyo en este proyecto de vida", concluye, con una sonrisa llena de esperanza.
Cindy Nataly Gaitán, una joven bogotana de 26 años, logró transformar una de las experiencias más desafiantes para más de 2.1 millones de colombianos: el desempleo. Gracias al subsidio de desempleo de Compensar, esta madre dedicada no solo encontró alivio para enfrentar sus responsabilidades económicas, sino que también rediseñó su futuro laboral con el respaldo de la agencia de empleo de esta organización.Mira también: Rompiendo barreras: Henry, un ejemplo de superación y determinación a través del deporteCindy forma parte de las más de 23 mil personas que han recibido el subsidio de desempleo de Compensar, un apoyo que, además de ofrecer un alivio económico, garantiza durante seis meses acceso a salud y ahorro a pensiones. A través de su agencia de empleo, Compensar complementa este beneficio con asesoría personalizada, acompañamiento constante y capacitación integral para que los cesantes puedan encontrar nuevas oportunidades y fortalecer sus habilidades profesionales.“Una psicóloga de la agencia de empleo de Compensar me contactó para ayudarme a estructurar mi hoja de vida y prepararme para entrevistas. También me brindaron la oportunidad de explorar un campo laboral diferente al que había trabajado antes”, cuenta Cindy. Este acompañamiento fue crucial para que se vincule a una empresa que, antes de incorporarla formalmente, le ofreció formación técnica en mercadeo y ventas, potenciando sus competencias.Te puede interesar: La receta para un futuro mejor: el legado de amor y esperanza de Yaneth Gutiérrez en SumapazPara Cindy, el proceso significó mucho más que estabilidad económica; representó tranquilidad emocional y personal. “Lo que más agradezco es poder estudiar desde casa y estar presente para mi hijo Tiago, que está en pleno crecimiento. Esto me motiva a seguir adelante y aprovechar cada oportunidad”, reflexiona.Con el respaldo del subsidio de desempleo y la agencia de empleo de Compensar, Cindy no solo encontró un apoyo vital en momentos de dificultad, sino que también construyó un camino hacia nuevas posibilidades que le permiten mirar el futuro con optimismo y determinación.
Desde sus inicios, Lilia Medina ha sido testigo de los desafíos que implica emprender. Con un molino casero, una pequeña parrilla y un enorme deseo de sacar adelante a su familia, comenzó a vender arepas en su barrio. "Yo misma iba, hacía las arepas, empacaba, entregaba los pedidos en bus, regresaba y seguía trabajando", comenta. Así, paso a paso, con esfuerzo y sacrificio, su negocio fue creciendo.De esta manera nació 'Masarepa Lilia', una empresa que fabrica mucho más que arepas. Es la historia de un sueño que comenzó con una necesidad, pero que se consolidó gracias a la determinación de una mujer que nunca consideró rendirse. "Nunca pensé en desistir, aunque me tocara trabajar todo el día y la noche, porque veía que el negocio era muy bueno y crecía cada día más", afirma Lilia.Con el paso de los años, Lilia contó con la colaboración fundamental de su familia. Su hijo, al llegar a la adolescencia, se convirtió en un gran apoyo y con el tiempo fue tomando las riendas del negocio. "Le entregué todo a mi hijo porque con él la empresa creció mucho", asegura.Hoy en día, 'Masarepa Lilia' es un legado familiar que involucra no solo a sus hijos, sino también a sus nietos, quienes han heredado la pasión y el compromiso de su abuela. El crecimiento de 'Masarepa Lilia' ha sido posible gracias al respaldo de la Agencia de Empleo y Fomento Empresarial de Compensar, que a través de programas como Territorio Mipyme, ha impulsado esta empresa familiar hacia nuevos horizontes. Johanna Medina, líder administrativa y nieta de Lilia, resalta: "Las asesorías en producción y comercialización han sido clave para lograr avances significativos en nuestra productividad. Hemos incrementado hasta un 47% en algunos índices y expandido nuestra presencia a nuevos mercados".En los últimos dos años, el programa Territorio Mipyme de Compensar ha brindado apoyo a más de 2.200 micro, pequeñas y medianas empresas como la de Lilia y su familia.Actualmente, 'Masarepa Lilia' emplea casi a 30 personas y su presencia en el mercado ya completa 42 años. Pero más allá de los números, el verdadero éxito de Lilia es haber logrado que su esfuerzo y pasión por las arepas no solo alimentaran a miles, sino también sirviera de inspiración a muchos que, como ella, luchan por construir su propio camino.
Daniel, un joven de 25 años diagnosticado con discapacidad auditiva desde los cinco años, ha enfrentado el reto de comunicarse en un entorno donde la escucha es esencial. Su vida, marcada por dificultades de integración desde su infancia, refleja la resiliencia y el poder de la inclusión. Desde los primeros años de su educación, Daniel experimentó las barreras de una enseñanza en la que la comunicación verbal era fundamental. "Cuando estaba en primaria era muy difícil porque la profesora hablaba, explicaba y yo no entendía. Tenía que pedirle a mis compañeros que me ayudaran, ya que no comprendía claramente la información que se me enseñaba", comenta. A pesar de estas adversidades, Daniel no permitió que la discapacidad auditiva limitara su potencial. Encontró en la natación y en la lengua de señas los canales de expresión y confianza que le permitieron superar las dificultades cotidianas. Gracias a su espíritu de lucha y a su determinación, Daniel comenzó a recibir nuevas oportunidades, especialmente a través de la Agencia de Empleo y Fomento Empresarial de Compensar. "Cuando inscribí mi hoja de vida en la Agencia de Empleo de Compensar, fui llamado a trabajar en Adidas. Estuve allí un año, pero tuve que retirarme para comenzar mis estudios universitarios. Más tarde, cuando mi esposa quedó embarazada, busqué nuevamente trabajo. Gracias a Dios, tuve la oportunidad de empezar en Falabella", asegura. Actualmente, Daniel se desempeña como asesor en el área de ropa para dama, donde no solo asiste a los clientes, sino que también se ha convertido en un modelo de inclusión y adaptación en el ámbito laboral. El programa de inclusión laboral de Compensar ha sido clave en el camino de Daniel y de más de 150.000 personas en los últimos 11 años, brindando apoyo para su inserción laboral. Este impacto se ha extendido a la población migrante, víctimas del conflicto, personas en proceso de reincorporación, la comunidad LGBTIQ+ y personas con algún tipo de discapacidad.Jean Paul Patiño, padre de Daniel, expresa con gratitud: "Estamos muy contentos con Compensar porque han estado ahí apoyándolo, haciendo seguimiento a su proceso laboral y ayudándolo a descubrir sus capacidades, lo cual es muy valioso".La historia de Daniel es un reflejo de la importancia de la inclusión no solo como un derecho, sino como una oportunidad para descubrir y potenciar talentos.
Desde pequeña Sari Rosales demostró una tenacidad admirable. Su padre, Jaro Rosales, recuerda los momentos difíciles que enfrentaron como familia, pero destaca la perseverancia de su hija."A veces no teníamos dinero, pero le decía: 'mami, hablemos con el profesor y mañana hacemos esto, y pasado mañana lo conseguimos'. Siempre lo lográbamos", comparte Jaro.A pesar de haber trabajado en carpintería, restaurantes y construcción, Jaro reconoce que el verdadero mérito fue de su hija: "Gracias al cielo, Sari aprovechó al máximo cada uno de esos sacrificios. Más que los desafíos que enfrenté, fue la dedicación que ella mostró". Para él, su esfuerzo no habría sido suficiente sin la pasión incansable de Sari, quien siempre consideró la educación como un camino para mejorar su vida.Pero el camino de Sari se complicó aún más cuando su madre enfermó de cáncer. Esta situación no solo fue un gran golpe emocional, sino que afectó gravemente las finanzas familiares. Jaro se endeudó para cubrir los altos costos del tratamiento, lo que convirtió la escasez en una realidad cotidiana, limitando a veces las comidas a solo una al día. A pesar de estos desafíos, nunca perdió de vista su objetivo: estudiar y construir un futuro mejor. "Quería que el café internet fuera solo una etapa en mi vida. Comencé a trabajar allí apenas salí del colegio para ayudar a mi papá", comenta Sari.A los 18 años, Sari encontró en la Fundación Universitaria Compensar una oportunidad que cambiaría su vida. "Al graduarme pensé en qué iba a hacer, no tenía muchos recursos, pero la Fundación me ofreció la oportunidad de obtener una beca", recuerda Sari, expresando su gratitud por el apoyo recibido. Gracias a el programa Becas Compensar, que le subsidió el 75% de la matrícula durante toda la carrera, Sari pudo ingresar a la universidad y perseguir su sueño de convertirse en ingeniera de sistemas. Hoy, con 23 años, Sari trabaja en una reconocida multinacional, un logro que es resultado de su arduo trabajo.Sari lleva consigo el legado de su madre. A pesar de su ausencia, siente que sus logros son un tributo a ella: "quiero que mi mamá donde quiera que esté, se sienta orgullosa de lo que yo he logrado", expresa con emoción. Su historia es un testimonio de amor, perseverancia y la inquebrantable voluntad de triunfar.
Miguel Ángel Parada y Johanna Hernández son una pareja que ha forjado su propio destino a través de la panadería artesanal, mostrando cómo el amor y la resiliencia son motores fundamentales para un emprendimiento exitoso. "Vulcano's Bakery se dedica a la fabricación y distribución de pan artesanal. Siempre nos hemos orientado a la personalización de nuestros productos, parte de nuestro eslogan es: 'horneamos tus ideas'", comenta Miguel.Sin embargo, su camino estuvo marcado por desafíos durante casi tres meses, cuando un periodo de desempleo afectó la estabilidad económica de su familia. Mientras Miguel lidiaba con la incertidumbre de su negocio, Johanna asumió la carga financiera del hogar, lo que los llevó a tomar decisiones difíciles pero necesarias."Tuvimos que decidir entre pagar la pensión escolar de nuestros hijos o las nóminas de nuestros empleados. Nuestra prioridad siempre ha sido cuidar de nuestro personal; ellos también necesitaban sustentar a sus familias", afirma Miguel.En medio de esa crisis, Miguel decidió solicitar un subsidio de desempleo, pero encontró mucho más que un apoyo: en Compensar descubrió programas que le ofrecieron herramientas valiosas para renovar su emprendimiento."Hemos implementado transformación digital y participado en charlas sobre pymes. Ahora estamos inscritos en fábricas de productividad a través de la caja de compensación. Siempre estamos en búsqueda de recursos adicionales para estructurar mejor nuestra empresa", señala Miguel.Gracias a programas como el de Fomento Empresarial de Compensar, Miguel y Johanna han podido organizar su negocio, generando 15 empleos directos y 3 indirectos, lo que ha tenido un impacto positivo en su comunidad. Actualmente, Miguel coordina la producción y Johanna se encarga del área comercial, fortaleciendo no solo su emprendimiento, sino también siendo un ejemplo para su familia."El apoyo de Miguel es lo más importante para mí. Todo lo que yo no tengo, él lo aporta y eso nos complementa. Nuestros hijos ven que somos auténticos, tanto en el hogar como en el trabajo y en cualquier espacio público. Eso me llena de felicidad", concluye Johanna.El éxito de Vulcano's Bakery va más allá de la producción de pan; han construido un legado familiar basado en valores, esfuerzo constante y la convicción de que el trabajo en equipo puede superar cualquier obstáculo.
Yeimy y Rizo descubren que Charly está trabajando con su tío en los negocios ilícitos. Además, la productora sospecha que el cantante fue quien ejecutó el robo que le hicieron a Juancho.No te pierdas La Reina del Flow en las noches de Caracol Televisión o en la señal en vivo.
Ahora que no está bajo la sombra de su padre, Erick quiere salir adelante por medio de la música, pues confía en que puede llegar a convertirse en un gran artista. Además, cree que es la oportunidad perfecta para averiguar sobre sus orígenes y la razón de su abandono.No te pierdas La Reina del Flow en las noches de Caracol Televisión o en la señal en vivo.
Charly se niega a aceptar un “no” como respuesta, de modo que al ver el rechazo de Juancho, le pide a su tío que mande a sus hombres a robar su empresa. Los delincuentes se llevan todos los equipos, lo que puede provocarle una mala reputación al no cumplirle a sus clientes.No te pierdas La Reina del Flow en las noches de Caracol Televisión o en la señal en vivo.
Por otro lado, Leonidas empieza su plan de conquistar a Antonia; sin embargo, la mujer no tiene los mismos sentimientos y lo único que le puede ofrecer es una amistad, lo que causa que su empleo en el club esté en riesgo.No te pierdas Nuevo Rico Nuevo Pobre en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo. Puedes revivir los capítulos aquí.
Rosmery se siente feliz con la actitud de Andrés y aprovecha esto para hacerle la invitación a su fiesta de cumpleaños. Aunque Galindo intenta rechazarla, ella le indica que es una oportunidad para resarcirse.No te pierdas Nuevo Rico Nuevo Pobre en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo. Puedes revivir los capítulos aquí.
Fernanda sabe que tiene que ser discreta con sus acciones frente a Antonia, de modo que le indica que Brayan fue quien la sedujo y le promete que se va a alejar de él para no causar problemas; sin embargo, la mujer no le cree y le pide a Hugo vigilarla.No te pierdas Nuevo Rico Nuevo Pobre en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo. Puedes revivir los capítulos aquí.
La noche de eliminación en Yo Me Llamo está marcada por un giro inesperado en la competencia, que altera por completo las expectativas de los concursantes y de los televidentes. Antes de revelar los nombres de los imitadores que debían abandonar el programa, Melina Ramírez, la presentadora del reality, anuncia una noticia que cambiaría el rumbo del concurso. A partir de ese momento, la competencia se dividiría en dos grupos, lo que implica que cada ciclo de eliminaciones solo dará como resultado la salida de un único participante, en lugar de los dos que venían siendo eliminados anteriormente. Este cambio supone un aumento significativo en la presión sobre los concursantes, ya que, con menos personas saliendo, cada presentación se vuelve aún más crucial para continuar en la competencia.Durante las presentaciones de la noche, los jurados tienen un arduo debate sobre las elecciones de canciones de algunos de los participantes. Algunos de los imitadores arriesgan su suerte al escoger canciones más complejas y difíciles, lo que genera opiniones divididas entre los miembros del jurado. Amparo Grisales es la principal defensora de los concursantes que decidieron tomar riesgos, argumentando que en ocasiones es necesario atreverse a elegir piezas desafiantes para destacarse y demostrar un mayor rango vocal. Sin embargo, César Escola y Rey Ruiz no comparten la misma visión y señalan que para algunos, las canciones elegidas no les permiten lucirse vocalmente, lo que limitasu capacidad para impresionar al público y al jurado.Finalmente, tras escuchar las opiniones del jurado y evaluar las actuaciones de todos los participantes, se da a conocer la triste noticia de que tres imitadores tendrían que despedirse del programa. Yo Me Llamo Fito Páez, Yo Me Llamo Gustavo Cerati y Yo Me Llamo Amaia Montero son los eliminados de la noche. Este resultado genera gran sorpresa, ya que algunos de estos concursantes habían demostrado un buen nivel durante el certamen.Con este nuevo formato y con solo 23 imitadores en competencia, Yo Me Llamo entra en una fase mucho más exigente. Los concursantes deben estar más concentrados que nunca, ya que ahora cada presentación será clave para permanecer en el reality. No te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.
La tensión se apodera del escenario de Yo Me Llamo cuando los 12 participantes en riesgo esperan el veredicto de los jurados. Amparo Grisales, César Escola y Rey Ruiz toman la difícil decisión de anunciar quiénes deben abandonar la competencia, dejando en manos de Búfalo la tarea de comunicar quiénes son los eliminados.Mira también: Exparticipante de Yo Me Llamo salió de la UCI: primer video de su recuperaciónAntes de que se revelara el resultado, Amparo Grisales bromea con Búfalo y le pregunta si le está coqueteando, a lo que le exige que sonría y deja claro que lo ve como un "amargado".Luego, Búfalo asume su rol y con seriedad les indica a Yo Me Llamo Fito Páez, Gustavo Cerati y Amaia Montero deben despedirse del programa.Te puede interesar: Gloria Estefan dio su honesta opinión sobre su imitadora en Yo Me Llamo: la tiene maravilladaTras la eliminación de los tres imitadores, Melina Ramírez sorprende con un anuncio que cambiará el rumbo de la competencia. A partir de ahora, la batalla se dividirá en dos grupos y, en cada ciclo, solo un participante tendrá que salir del programa. Con este nuevo formato, 23 imitadores siguen en juego y la lucha por convertirse en el doble perfecto será aún más reñida.No te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.
Los jurados de Yo Me Llamo analizan cada presentación con ojo crítico. Mientras Amparo Grisales aplaude a los participantes que se atreven a innovar con sus canciones, César Escola y Rey Ruiz creen que algunos imitadores no acertaron en su elección. Además, varios concursantes enfrentan dificultades en su interpretación, dejando dudas sobre su continuidad en la competencia.Mira también: Exparticipante de Yo Me Llamo salió de la UCI: primer video de su recuperaciónLa noche estuvo marcada por interpretaciones de alto nivel, con Yo Me Llamo Raphael desbordando emoción con ‘Como yo te amo’, mientras que Yo Me Llamo Luis Alfonso llevó la música popular a escena con ‘La Cantina’. Por su parte, Yo Me Llamo Gustavo Cerati apostó por ‘Zona de promesas’, y Yo Me Llamo Óscar D’León encendió el escenario con ‘Llorarás’. También destacó Yo Me Llamo Gloria Trevi con su poderosa versión de ‘Todos me miran’.El repertorio de la noche también incluyó a Yo Me Llamo Cornelio Reyna con ‘Me caí de la nube’ y a Yo Me Llamo Joan Manuel Serrat con ‘En cualquier lugar’. Sin embargo, no todos lograron convencer. Yo Me Llamo Amaia Montero interpretó ‘Rosas’, pero su desempeño generó opiniones divididas. Yo Me Llamo Jim Morrison cantó ‘Alabama Song’, y Yo Me Llamo Óscar Agudelo ‘China Hereje’.Finalmente, la competencia se tornó aún más reñida con las actuaciones de Yo Me Llamo Fito Páez y su versión de ‘La rueda mágica’, y Yo Me Llamo Paquita la del Barrio con ‘Tres veces te engañé’. Te puede interesar: Gloria Estefan dio su honesta opinión sobre su imitadora en Yo Me Llamo: la tiene maravilladaNo te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.
En una noche donde el cupo en la competencia está en juego, la imitadora de Paquita la del Barrio en Yo Me Llamo sorprende con su interpretación de 'Tres veces te engañé', conquistando a los jurados con su actitud y fuerza en el escenario. César Escola destaca que la canción le favorece y la vio más fuerte, mientras que Rey Ruiz resalta su seriedad y contundencia en la presentación.Mira también: Exparticipante de Yo Me Llamo salió de la UCI: primer video de su recuperaciónDurante la conversación con los jurados, la imitadora bromea diciendo que, como en la canción, ella podría involucrarse hasta con cinco hombres. Ante esto, Amparo Grisales, fiel a su estilo, le aconseja que mejor se consiga uno solo, pero que lo aproveche en cinco oportunidades. En ese momento, Rey Ruiz interviene y comenta entre risas: “La experiencia”, lo que desata una reacción inmediata de 'La Diva de Colombia'.Sin dudarlo, Amparo le responde con firmeza: “¿Cómo que la experiencia, atrevido? Respete, mi amor, que yo soy mayor que tú, qué tal, irrespetuoso”.Te puede interesar: Gloria Estefan dio su honesta opinión sobre su imitadora en Yo Me Llamo: la tiene maravilladaNo te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.
En la Noche de Eliminación de Yo Me Llamo, la presentación del imitador de Fito Páez con 'La rueda mágica' no convence a los jurados, quienes le hacen duras críticas sobre su desempeño. Amparo Grisales señala que la canción es “muy plana” y que se desafinó en las notas largas.Mira también: Exparticipante de Yo Me Llamo salió de la UCI: primer video de su recuperaciónEll 'Maestro' Escola menciona la falta de matices y el poco impacto de la interpretación. Rey Ruiz también opina que le faltó el color característico de la voz del artista argentino.Ante los comentarios, el participante asegura que, si es eliminado, se irá satisfecho con su trabajo, pero sus palabras no pasan desapercibidas. Amparo Grisales no duda en responderle, advirtiéndole que no profetice su salida, ya que la decisión final está en manos de los jurados. César Escola también refuerza este mensaje con firmeza.Te puede interesar: Gloria Estefan dio su honesta opinión sobre su imitadora en Yo Me Llamo: la tiene maravilladaNo te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.
En la Noche de Eliminación del capítulo 52 de Yo Me Llamo, la imitadora de Gloria Trevi deslumbra con su interpretación de 'Todos me miran', un tema verdaderamente icónico y logra emocionar a los jurados con su energía y entrega en el escenario. Mira también: Exparticipante de Yo Me Llamo salió de la UCI: primer video de su recuperaciónA pesar de haberse ahogado en algunos momentos de la presentación, Amparo Grisales queda impactada con su actuación y confiesa haberse erizado de brazos y piernas, asegurándole que su talento la hace “hermosa” y que no le importa que le haya faltado el aire.César Escola también destaca el desempeño de la participante, pero se enfoca en un detalle especial: su vestuario. Al notar la llamativa confección de su atuendo, le pregunta sobre su origen, y la doble revela con orgullo que fue hecho por su suegra y su esposo, lo que le añade un valor sentimental a su presentación.Por su parte, Rey Ruiz la califica como una artista extraordinaria y resalta la manera en que logra crecerse en tarima, transmitiendo la esencia de Gloria Trevi con cada movimiento. Te puede interesar: Gloria Estefan dio su honesta opinión sobre su imitadora en Yo Me Llamo: la tiene maravilladaNo te pierdas Yo Me Llamo en las noches de Caracol Televisión o en la Señal En Vivo . Puedes revivir los capítulos aquí.